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Lucia – Comité de Niños y Niñas de la GNRC

Mi nombre es Lucia, tengo 16 años y soy de Panamá. Soy una persona muy determinada, feliz y amigable, alguien a quien le gusta mucho ayudar a los demás y le gusta ver a los demás felices.      

Vivo con mi papá, mi madrastra y mi nana. Soy hija única. Mis padres están siempre ahí para mí, pero mi abuela es la persona en la que mas confío. Ella siempre me ayuda con las cosas que me pasan y yo la quiero mucho.

Vivo en una ciudad repleta de personas, muy bonita y llena de cultura. La gente acá está llena de energía y muy patriótica.

Me gusta mucho ir a la escuela, estoy en 11 grado y mi materia preferida es Matemáticas. Debido a la pandemia estoy yendo a la escuela semipresencial. Eso es bueno porque me gusta mucho poder pasar tiempo con mis amigos en persona. Me gusta mucho hablar con ellos en mi tiempo libre. También me gusta TikTok, hacer ejercicio y tocar el violín.

La música me apasiona mucho. Escuchar música me pone muy feliz y me activa. Siento que todo el mundo debería escuchar música para animarse. No me puedo imaginar cómo sería mi vida si no existiera la música.  

Soy parte de GNRC Panamá porque lo veo como una oportunidad para hacer algo para mejorar el mundo en el que vivimos y para aprender de temas que normalmente no sabría si no fuera por este grupo.

En nuestro grupo de GNRC hacemos muchos talleres sobre diversos temas, hacemos encuentros con personas de diferentes religiones y hacemos proyectos para discutir cómo terminar con la violencia contra la niñez.

Yo tengo muchos sueños, pero siento que el más grande es el de poder viajar por el mundo y visitar muchos lugares cuando sea grande. También sueño con vivir en un país europeo por un tiempo. Quiero poder experimentar las diferentes formas de vida y las culturas que hay en otros países. En 10 años quiero verme siendo feliz, siendo una persona mucho más madura, que ha logrado superarse y superar sus miedos. Quiero ser alguien que ha podido ayudar a los demás y que ha dejado una huella.      

Algo que me gustaría compartir también es una frase que considero que todos debemos de tener en cuenta y es que “pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino un signo de fortaleza”. Comparto esto porque siento que, por naturaleza, todos hemos tenido momentos en los que nos da miedo pedir ayuda porque sentimos que nos van a juzgar o porque no nos van a entender, pero en realidad es algo normal y siempre habrá alguien que nos entienda.

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