Declaración sobre la fe en acción para los niños

Actuando juntos por los niños en respuesta a la pandemia de COVID-19 y más allá

Muy preocupados por el impacto sin precedentes de la pandemia del COVID-19 en la vida de los niños y niñas de todo el mundo, nosotros, los participantes de la Semana Global de Fe en Acción por la Niñez, emitimos esta Declaración.

Somos niños, niñas, jóvenes y líderes religiosos de más de 53 países, que, junto a representantes de las Naciones Unidas, organizaciones internacionales, nacionales, de base, y diversos expertos, nos reunimos del 16 al 20 de noviembre de 2020 durante la Semana Global de Fe en Acción por la Niñez organizada en línea por Arigatou International y sus socios.

Los niños, niñas y la pandemia del COVID-19

Los niños y niñas de todas las edades se encuentran entre los más vulnerables al daño y la perturbación causados por la pandemia del Covid-19, que ha exacerbado los desafíos que impiden que los niños y niñas, especialmente los más vulnerables, disfruten de sus derechos. Los propios niños y niñas nos han dicho –y las investigaciones lo confirman– que están sufriendo gravemente por la pérdida de familiares a causa de la pandemia, una grave alteración de la vida escolar, un aumento alarmante de diversas formas de violencia hacia ellos y ellas, un notable incremento de la pobreza, el impacto devastador que la pandemia está teniendo en la vida de los adultos, así como las narrativas divisivas y, a veces, contradictorias y la información engañosa sobre cómo mantenerse a salvo durante la pandemia.

Los niños y niñas que ya eran desfavorecidos a causa de la pobreza y eran más vulnerables, ahora se ven mayormente afectados, y su propio desarrollo e incluso su supervivencia se ve amenazada. Muchos expertos predicen que la pandemia del Covid-19 tendrá una diversidad de impactos a largo plazo con consecuencias negativas permanentes para su salud mental, crecimiento socioemocional y bienestar espiritual. Particularmente, nos preocupa que el bienestar espiritual de los niños y niñas no sea considerado a menudo en los programas de educación, apoyo psicosocial o protección social.

Los niños y las niñas son el tesoro invaluable de la humanidad y los herederos de la tierra. El daño potencialmente irreversible que estamos presenciando en la vida de los niños y niñas no solo es inaceptable en sí mismo; también pone en mayor riesgo el futuro de la humanidad. Sin embargo, tristemente, los niños y niñas continúan siendo en gran parte invisibles y ausentes en las respuestas de la comunidad mundial a la pandemia del COVID-19.

También afirmamos de todo corazón que los niños y niñas tienen un papel único y esencial que desempeñar, durante y después de la pandemia del COVID-19, en la construcción de un mundo mejor, un mundo donde la dignidad humana de todas y cada una de las personas sea reconocida y respetada. Con este fin, es imperativo que todos trabajemos juntos en solidaridad para transformar las divisiones, desigualdades e injusticias en nuestras diversas sociedades.

Propuestas de los niños y niñas

Nosotros, los niños, niñas y jóvenes que participamos en esta Semana Global, hemos compartido nuestras ideas y puntos de vista, ayudando a dar forma a esta Declaración. Las siguientes son un resumen de nuestras muchas propuestas:

  • Escucharnos con un corazón abierto, hablar con nosotros, apoyarnos y motivarnos en estos tiempos tan difíciles.
  • Crear formas de continuar en contacto con nosotros a pesar de las interrupciones, sean creativos para asegurarse de que ninguno de nosotros se sienta aislado o sin apoyo, incluso si no podemos conectarnos usando la tecnología.
  • Ayudarnos a encontrar mecanismos de resistencia y formas de fomentar nuestra imaginación y creatividad incluso durante el confinamiento.
  • Dado que muchos de nuestros hermanos y hermanas no tienen acceso a comidas nutritivas, apoyar a las familias más vulnerables, incluyendo apoyo financiero y de nutrición.
  • Apoyar a los padres, madres y cuidadores para que puedan sobrellevar la “nueva normalidad”, y que puedan ayudarnos mejor. Sabemos que los padres quieren apoyarnos, pero a veces no saben cómo.
  • Crear más oportunidades para el diálogo con los padres y madres, pero también dentro de las comunidades de fe y las escuelas. Como niños y niñas, admiramos a los adultos y nos gustaría compartir con ellos nuestros sentimientos, miedos y sueños, pero existe la necesidad de mejorar esta comunicación.
  • Permitirnos explorar el mundo en paz porque nacimos para explorar. Mientras exploramos el mundo, los niños y niñas podemos saber qué está mal y qué está bien.
  • Dar acceso a la educación a todos los niños y niñas, sin discriminación de raza o etnia.
  • La educación debe enseñarnos a ser buenas personas y enseñarnos sobre la fe.
  • Dar apoyo a los niños y niñas afectados por la violencia.
  • Ofrecer apoyo para el aprendizaje a distancia, especialmente para aquellos que no tienen computadoras o Internet en casa.

Compromiso de acción en conjunto

Informados por las propuestas de los niños y niñas y nuestro amplio diálogo durante los últimos cinco días de la Semana Global, compartimos una firme determinación de estar a la altura del desafío de nuestro tiempo: cumplir con la obligación ética de promover la solidaridad, trabajar unidos como uno solo y honrar nuestra innata interdependencia e interconexión como seres humanos en todo lo que hacemos. Con este fin, nosotros, los participantes niños, niñas, jóvenes, líderes religiosos, organizaciones internacionales, organizaciones basadas en la fe y otras organizaciones de la sociedad civil hemos acordado un conjunto de acciones colectivas.

Prometemos redefinir el término «nueva normalidad”. No cederemos ante una existencia de aislamiento, privaciones y enfermedades impulsada por una pandemia. En su lugar, aprovecharemos la oportunidad que brinda esta crisis para promover los cambios fundamentales necesarios para garantizar que todos y cada uno de los niños y niñas – sin importar su estatus socioeconómico, género, etnia, origen religioso u otro factor – puedan crecer y desarrollarse plenamente ayudando a dar forma a un mundo más compasivo, justo y sostenible.

Nos comprometemos colectivamente a las siguientes acciones:
  1. Renovar el acuerdo del cumplimiento de los Compromisos de Panamá para Poner Fin a la Violencia hacia la Niñez, que consiste en un conjunto de 10 promesas hechas por diversos líderes religiosos, niños, niñas, jóvenes, y representantes de la sociedad civil y organizaciones basadas en la fe, en el V Foro de la Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC) realizada en la Ciudad de Panamá en 2017.
  2. Implementar conjuntamente estrategias basadas en evidencia para abordar el impacto multidimensional del COVID-19 en los niños y niñas, contribuyendo de esta forma al fortalecimiento económico, apoyando a los padres y cuidadores, desafiando las normas nocivas que condonan la violencia contra los niños y niñas, y fortaleciendo aquellas que afirman la dignidad de ello; y promover la protección social sensible a los niños y niñas.
  3. Promover la participación infantil en todas las decisiones que impactan a los niños y niñas y trabajar de la mano con ellos para crear espacios y oportunidades de soluciones conjuntas para responder a los problemas que los afectan, enfocándose en las áreas de educación que incluyen el fomento de la espiritualidad, la prevención de la violencia contra los niños y niñas y la erradicación de la pobreza infantil
  4. Ser responsable ante los niños y niñas en la implementación de nuestras acciones conjuntas.
  5. Escuchar los consejos de científicos y expertos en salud para asegurarnos que compartimos información precisa de salud sobre cómo mantener seguras a las personas, abordar las preocupaciones religiosas y relacionadas con la fe y promover la seguridad y protección de los niños, niñas y nuestras comunidades.
  6. Fortalecer las colaboraciones y la formación de coaliciones a nivel local entre las comunidades de fe y entre las OBF, las OSC, las organizaciones multilaterales, las comunidades de fe y comunidades de base.
Avalado por:
  • Arigatou International
  • Global Partnership to End Violence Against Children
  • Guerrand-Hermes Foundation for Peace
  • International Dialogue Centre (KAICIID)
  • International Network of Engaged Buddhists (INEB)
  • Islamic Relief Worldwide
  • Norwegian Church Aid
  • Parliament of World’s Religions
  • Pastoral da Crianca
  • Religions for Peace
  • Scholas Occurrentes
  • Shanti Ashram
  • UNICEF
  • World Council of Churches
  • World Vision International
Apoyados por:
  • Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Contra los Niños(SRSG/VAC)
  • Joint Learning Initiative on Faith and Local Communities (JLI)
  • World Bank Group
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